8 noches que recuerdan grandes milagros en el pasado en estas mismas tierras donde ahora vivo. Es una celebración que le recuerda a Israel la razón por la que fue creado por Di-s: “Ser luz a las naciones” (Yeshaiahu 60).
En esta semana he experimentado lo que está escrito en ese pasaje, pues gente de todas las naciones, de todas las lenguas están durante esta semana aquí en Jerusalén durante esta festividad donde recordamos que su luz ilumina toda la tierra.
Janukah es una celebración que nos recuerda el valor de las cosas pequeñas, el milagro en lo que parece ser insignificante. Israel era un pueblo insignificante delante del imperio de Aníoco Epifanes, los makabim eran solo un puñado de gente de una misma familia, y el aceite que se encontró para encender la Menorah del Bet HaMikdash era tan solo, como escuché anoche, una simple y pequeña lata de aceite que tuvo la dicha de sobrevivir al desastre que habían provocado al tratar de destruir la adoración en la casa de Di-s.
Esa pequeña y simple lata de aceite mantuvo encendida la Menorah durante una semana completa, como señal de que Di-s estaba allí, que era la razón por la cual Israel era de nuevo dueña de su territorio y podían adorar a Di-s con libertad en su propia tierra.
Cada día es un milagro, no pierdas tiempo en desestimarte, porque si Di-s pudo hacer grandes cosas con una pequeña lata de aceite que hasta hoy recordamos, cuantas cosas mas grandes y maravillosas hará contigo si eres uno de sus hijos. Mantén tu luz encendida y tus ojos bien abiertos con el deseo de ser un instrumento de Di-s en estos días.
No hay mejor forma de decir Jag Janukah Sameaj que poniendo el tema Miracles, original de Matisyahu interpretada por Makabeats